Para trabajar la Gestión Territorial Indígena se ha planteado un sistema de GTI que ayuda a visualizar la integralidad de la gestión, los procesos que se siguen para hacer GTI y que recoge cómo se hace y cómo pueden hacer gestión las poblaciones indígenas.
El sistema de GTI fue una conceptualización elaborada entre las organizaciones indígenas participantes en el Programa Gestión Territorial Indígena de la CIDOB. Pero en cuanto empezó a difundirse y para facilitar su comprensión, uno de los técnicos indígenas de la Capitanía guaraní de Macharetí (José Mani), lo diseñó en forma de hormiga, y desde entonces el sistema de GTI tiene esta figura, convirtiéndose en el logotipo de la Gestión Territorial Indígena en la CIDOB. La ventaja de la hormiga frente a otro tipo de imágenes generalmente abstractas es que precisamente por ser algo muy cotidiano, la gente de las comunidades lo entiende a la perfección.
La hormiga, representación de la GTI está compuesta en dos partes:
Una primera parte que tiene que ver con el cuerpo, que representa el territorio; en el que están dibujados como anillos las líneas de acción y los temas transversales de cultura y género, que son como una especie de corazón (ubicadas en el torax). Mientras que la cabeza es la organización, que se constituye en la que dirige la GTI del territorio.
La segunda parte son las patas, denominadas como las herramientas necesarias para poder hacer gestión. Se constituyen como los procesos por los cuales las organizaciones encaran la gestión de sus territorios.